UNIVERSIDAD PARA LA COOPERACIÓN INTERNACIONAL
MAESTRÍA EN ADMINISTRACIÓN DE PROYECTO
CURSO: INTRODUCCIÓN A ENTORNOS VIRTUALES
PROFESORA:
VANESSA ROMERO
ENSAYO:
CARTA A LA TIERRA
ESTUDIANTE:
JOSÉ JOAQUÍN TREJOS CHAVES
JUNIO, 2013
No es novedad la situación
crítica en la que se encuentra el planeta en este momento, una era en la que
los avances tecnológicos han sido predominantes, así como el avance en derechos
humanos en algunos países. También ha sido una era en la que la alerta por el
peligro en el que se encuentra la tierra ha estado al máximo, producto del
consumismo y desarrollo industrial.
Si bien el desarrollo tiene
un costo, la realidad es que la tierra es solo una, si sus recursos se acaban,
se acaba la vida, la era de la humanidad, y no habrá tecnología ni desarrollo
industrial que nos ayude a recuperar lo perdido.
Ante esta situación, se ve
una luz de esperanza, algo que dice que las tendencias son peligrosas, pero no
inevitables. Esto significa que hay algo por hacer, y mientras haya algo por
hacer, hay una oportunidad de detener la devastación y desviar el camino por el
que vamos como planeta.
Los fundamentos para cambiar
el rumbo del planeta giran alrededor del ambiente, la política, la sociedad y
la espiritualidad. La propuesta incluida en la carta a la tierra abarca cambios
en los valores, instituciones y formas de vida. Cada una de las ideas
postuladas es sin duda vital para promover el cambio que se anhela, sin embargo
requiere de cambios a nivel cultural, y a todos los niveles de las sociedades,
no se puede considerar a un único ente como responsable por el cambio. Esto puede
representar un vicio en la sociedad, que usualmente espera cambios por parte del gobierno, cuando la mayor parte
debe venir de los individuos, y núcleos familiares, para que como sociedad,
como planeta, las cosas sean mejores.
El concepto de
responsabilidad universal es un concepto interesante, dado que deja a un lado
el pensamiento individualista, y hasta nacionalista, para dar lugar a un
pensamiento universal, considerando el impacto de las acciones al planeta. Sin
duda uno de los principales cambios que debemos asumir es un cambio en la forma
de pensar, como bien menciona la carta, ser más, no tener más. Esto resulta
algo irónico y hasta opuesto al mensaje que se recibe por medio de la
publicidad y lo socialmente aceptado; que fomenta una sociedad consumista, que
asocia el éxito a la acumulación de riqueza.
Respecto a la visión
compartida, al revisar uno a uno sus fundamentos, muchos de ellos son muy
lógicos y puede afirmarse que hasta son obvios, sin embargo, considerando un
pensamiento universal, pueden no ser tan lógicos para algunas sociedades, que
pueden ver como normal, algunas prácticas que tienen gran impacto y dejan una
huella en el planeta. Empezando por reconocimiento de que toda forma de vida
tiene su utilidad, hay países que promueven como sociedad, el consumo de aletas
de tiburón, huevos de tortuga, y cacería de ballenas, métodos de pesca que
afectan el ecosistema y especies como el delfín, tortugas, entre otras. He ahí
el gran reto que tenemos como seres humanos.
Otro principio que resulta
interesante para discutir y desarrollar es el de la construcción de sociedades
democráticas, justas y participativas, en países como Costa Rica, esto resulta
sencillo hasta cierto punto, al día de hoy, se puede afirmar que Costa Rica
tiene una sociedad democrática, participativa, sin embargo no hay que ir muy
lejos para encontrar dictaduras, gobiernos que no son democráticos, y que
lideran sus países hacia la pobreza y la exclusión del desarrollo humano. Hay
mucho camino por recorrer en lo que respecta a este principio, y
desgraciadamente los intentos por cambiar, tienden a terminar en guerras
civiles y muertes.
Sin caer en pesimismo, hay
mucho por hacer. No todo es imposible, sin embargo, como individuos es sensato
aceptar que no todo se puede hacer, pero hay acciones que individualmente se desarrollan
para mejorar la situación y promover
como sociedad para impulsar el cambio.
Empezando por los patrones de producción y de consumo que son de alto impacto para el planeta y
realizables en cada uno de los hogares. Los padres y madres tienen la
responsabilidad de educar a sus hijos para que no repitan los patrones de
consumo, respeten la vida y promuevan el bienestar comunitario, respetando la
biodiversidad y los derechos humanos.
Con un cambio individual de
actitud y adopción de conciencia respecto a nuestra situación actual, es
posible promover un cambio positivo incluso a los líderes de la sociedad,
gobiernos que deben a su vez asegurar que haya acceso a la educación y equidad
de género, para erradicar la pobreza.
En la sociedad el cambio
empieza en el hogar, en la familia, la base de un país, la base del mundo. Muchas
de las acciones propuestas pueden ser desarrolladas individual y colectivamente
como sociedad. Otras dependen en gran medida de los gobiernos y líderes de las
naciones.
Hay tiempo, pero queda poco.
Lo importante es tener claridad respecto a nuestras posibilidades, tomar
acciones inmediatas y hacer conciencia a
las generaciones venideras respecto al cambio. Y sobre todo, entender que este
empieza por uno mismo, sin esperar a que alguien más haga algo, el poder de uno
es suficiente para cambiar el rumbo de nuestro planeta.